Las fibras acortadas pueden formarse en los tejidos blandos de cualquier parte del aparato motor (en las extremidades superiores, inferiores, en el cuerpo, en el cuello hasta en los músculos faciales).
Por ejemplo, situándose en el músculo sóleo o en los gemelos, la fibra acortada produce el equinus (pies equinos). Cuando la fibra patológica se sitúa en el aponeurosis plantar produce las deformidades de los pies: tipo varo, valgo o excavación u otros. Además las fibras acortadas tienen un nivel bajo de vitalidad y no pueden crecer ni estirarse al mismo tiempo que el esqueleto del niño.
El crecimiento de la extremidad afectada se limita y si las retracciones son muy graves, aparecen las displasias, luxaciones y deformidades. Paralelamente, durante el crecimiento del niño, pueden formarse contracturas articulares, como resultado de la limitación del movimiento (generalmente de 13 a 15 años de edad). Para tratar y eliminar las retracciones de los tejidos blandos en pacientes con parálisis cerebral, actualmente se utilizan diferentes métodos quirúrgicos, empezando por tenotomías y acabando por operaciones reconstructivas muy complicadas en el aparato óseo-muscular. Los resultados de estas operaciones no siempre son eficientes ya que éstas son:
- Bastante invasivas.
- No se operan todas las retracciones que existen, por ejemplo, a menudo en las extremidades inferiores, se operan solamente los aductores y los tendones de aquiles.
- La inmovilización que se efectúa después de estas operaciones debilita más la musculatura y otras estructuras del aparato motor que de por sí ya sufren debilidad.
- Algunas veces, después de las operaciones abiertas, quedan cicatrices importantes que no tienen la capacidad de adaptación al crecimiento posterior de la zona operada del niño y también dificulta la repetición del método quirúrgico utilizado, en el caso de recaída.
La miotenofasciotomia consiste en la realización de operaciones percutáneas (cerradas), que se practican con un escalpelo fino (ej. un tenótomo), seccionando solamente las fibras acortadas que limitan los movimientos. Cuando la fibra patológica está seccionada en una estructura de los tejidos blandos, no tiene otro punto de fijación y ya no puede impedir el estiramiento y la función correcta de esta estructura; y de esta manera, es posible eliminar todas las fibras acortadas que existan en toda área de los tejidos blandos, salvando al máximo las estructuras sanas y sin interrumpir la continuidad del músculo. No se utiliza inmovilización post-operatoria.
La base de esta técnica son las operaciones: fasciotomía, tenotomía, miotomía, aponeurotomía, operación de ligamentos (ej. Miotenotomía: Sección quirúrgica de un tendón muscular o sección de músculo y tendón) que se utilizaron hasta ahora en todo el mundo, para tratar diferentes enfermedades así como las musculares y derivadas de la parálisis cerebral.